Montag, März 15, 2010

De por qué uno extraña a los amigos



No se trata de que envidie todos los conciertos que ocurren en Chile cada vez que estoy fuera del país, no se trata de que acá los eventos sean mas caros que allá, o que acá el valor destinado al esparcimiento me duele mucho más. Se trata de la compañía, se trata de los amigos, del grupete, de esos que se ríen en el mismo momento porque recuerdan cierto video o cierta junta o cierta noche de baile en algun local que en mi caso se remite a las experiencias del Balleduc, la Blondie y una que otra shuperloca fiesta en Valpo o en el Museo Contemporaneo... buena.
En diciembre tocó Franz Ferdinand en Düsseldorf, la ciudad donde vivo por el momento, el precio era razonable y el local de buena calidad sonora (había asistido un mes antes al concierto de Maximo Park en ese lugar y es re-piola). Pero no fuí. Mi decisión fue simple, no tenía con quien ir y no se trata de mamonerías ni de pataletas, se trata del ambiente, en alemán, del Stimmung.
Mi roommate y su novia también iban al concierto con un grupo de amigos, pero ellos iban a ver sólo a un buen grupo inglés y no es que no los conocieran, tampoco se trata de ser o no fan, eso da lo mismo, esas son niñerías, se trata de la perspectiva como uno enfrenta ciertos tópicos en la vida y, seamos dramáticos, yo amo la musica, así como amo a mi novio, amo la música y, por sobre todas las cosas, amo los conciertos.
Yo quería ver a Franz Ferdinand, el grupo que me tuvo con sueños turbulentos desde el 2004, que me acompañó escribiendo la tesis y diseñando Maskin, la banda que hizo que fuera a Viña del Mar y me subiera al banco a gritar "la gaviota, la gaviota". La misma banda que me sacó un día de casa para ir a verlos en un restaurant, una tarde donde después de un llamado dudoso sólo dije: vamos a groupiear a Franz Ferdinand? y nos subimos al auto de la Cote, Tapio, Kachorro y yo... pateticamente divertido, por algo terminamos con Kachorro en Viña del Mar, frente al hotel... jajajajajaaj... excelentes recuerdos.
Cómo podía disfrutar de un concierto sin la gente que es parte de esos recuerdos, como estar ahí sin Lilifer o sin la China, para poder decir de forma muy pronunciada y con ese tono de solemnidad que lo requiere: mijito rico. Sin la Gaby o la Pame, maestras del groupiesmo, también estaría por ahí la Cote, indudable compañera de foros, obvio que me toparía con la Isa y con Jorge -always busy- David y probablemente habría weviado a Tapio y a Kachorro para que fuésemos juntos, tampoco sé si asistieron al magno evento.
Vi las fotos donde FF tocan juntos en la batería y he visto un par de videos y debo decir que me da pena haberme perdido ese concierto, probablemente los puedo ver acá en algún momento. Mi roommate y sus amigos me dijeron que el concierto en Düsseldorf había estado ahí no mas, que la banda no había hablado mucho, sólo tocaron y ya... y yo no los culpo, Düsseldorf es LO fome, yo tampoco hablo con la gente, vivo ahí y ya... ja!
Al menos fue satisfactorio no haber ido, no lo habría pasado bien... hay conciertos que traen historias, Franz Ferdinand es uno de ellos y no iré a verlos nunca sola, debo estar con alguien, la Pau Ricciardi es LA opción en europa... el tema ahí es que yo logre traspasar a la isla.
Sí, cada día más grande y más llorona, los extraño.

ps. el fin de semana ví el trailer de Sex and the City 2, película que es imposible que disfrute sin la Paula o el Claudio, porque obviamente la película debe ser una porquería, es sólo para ver con amigos, o amiguis en este caso.

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